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Por qué no recomendaría los códigos QR



Se han popularizado (es un decir) como códigos QR, pero también se les llama códigos BIDI. Se definen como códigos de respuesta rápida y llevan intentando implantarse en el mercado español unos cuantos años. En distintas formas está dando vueltas desde finales de los 90.

GoCode

Aunque los QR datan de 1994, con fecha de julio del 99 existen unos prototipos del New York Times, de su sección Business Briefs, que incluyen unos pequeños códigos de barras que proporcionaban una url de forma automática. En el propio NYT encontramos un par de noticias sobre los GoCode publicadas en mayo de 2000. En una se señala al ‘The Post and Courier‘, un diario de Charleston, como el primer diario de Estados Unidos en utilizar esa tecnología. Nada extraño, puesto que la compañía que creó el GoCode estaba radicada en Charleston. Aquel GoCode no se leía mediante la cámara fotográfica de un teléfono móvil inteligente. Eso, en aquellos años, era material de película. Aquellos códigos se leían a través de un lápiz lector (se puede ver en la imagen de la izquierda) que se conectaba al PC a través de un conector multipin. La teoría hacía pensar que los lectores de periódicos comenzarían a leerlos junto a su ordenador, con el lector de código conectado al PC. Posible en teoría, imposible en la práctica. Usabilidad cero.
La llegada de los teléfonos móviles, o aún mejor de los smarphones, permitió universalizar el lápiz lector de códigos. Al menos en teoría. En España las tres grandes operadoras de telefonía, Telefónica, Vodafone y Orange, comunicaron en junio de 2009 un acuerdo “para poner en marcha un estándar interoperable de códigos bidimensionales (bidis), basado en las recomendaciones de la GSM Association (asociación que representa los intereses de la industria de comunicaciones móviles) a nivel mundial. De esta forma, los clientes de las tres operadoras podrán capturar los códigos BIDI y acceder a los contenidos digitales asociados, independientemente de la compañía que haya generado dichos códigos”. Las tres grandes compañías juntas buscando un mismo objetivo. El éxito del BIDI parecía asegurado. Tres años después, el BIDI sigue siendo material de agencia de marketing digital, germen de alguna buena idea, como esta tienda real/virtual de Sorli en la estación de Sans de Barcelona, o de algún disparate en forma de lápida.

Los códigos QR o BIDI tienen buenas utilidades: por ejemplo, los billetes de avión electrónicos (Iberia los emplea y da prioridad a quienes lo utilizan en el control de viajeros de Barajas) o el control de acceso a eventos porque hace sencilla la lectura de las entradas.

Pero no los recomendaría nunca para acciones de marketing. Hay unas cuantas razones. Aquí van:

1. Si tu marca es potente, el usuario ya la conoce y le costará poco teclearla en el móvil. Si no lo es, necesitas que entre en su cabeza y la mejor manera para conseguirlo es enseñándosela, no tapándosela detrás de unos cuatraditos negros.

2. Si quieres que terceras empresas conozcan a tus usuarios mejor que tú, adelante. Los lectores de código QR se quedan (o se pueden quedar) con la información y el conocimiento de tus usuarios. Para evitarlo, deberías crear tu propio lector de códigos, con los cual perderías efectividad.

3. ¿Has oído hablar de la realidad aumentada? ¿De qué sirve poner un código QR en la puerta del Museo del Prado si cualquier smartphone es capaz de decirme que estoy en la puerta del Museo del Prado? Lanzar una URL desde un QR me permitiría dar información, un vídeo, una fotografía, un texto… Con la Realidad Aumentada puedo multiplicar fácilmente las acciones que puedo realizar.

4. ¿Tienes un site adaptado para móviles? Si no lo tienes, olvídate.

5. Por estética. Un código QR suele ser muy feo. Aunque ya se pueden ver QRs en color y alguna integración en marcas muy bien resueltas. Ocupar un gran porcentaje de tu etiqueta con un QR es pagar un precio muy alto, ¿no crees?

6. No en todos los lugares hay cobertura 3G o wi-fi. La habrá, pero de momento no la hay. Así que, si te has decidido, piensa dónde los vas a colocar.

7. Aunque parezca que sí, no es tan fácil de usar.

De todas formas hay muchas más opiniones sobre los QR. Aquí dejo algunas.

8 Ways NOT To Use QR Codes

Why Marketer Love for QR Codes Is Not Shared by Consumers

qr codes: 10 mistakes to avoid when using them

Why Marketers Shouldn’t Waste Their Time With QR Codes

Y la más demoledora de todas:

ReadWriteWeb Technology DeathWatch: QR Codes

 

Comentarios

2 pensamientos en “Por qué no recomendaría los códigos QR

  1. Hola chus interesante comentario que comparto, aunque par búsquedas no asociadas a geolocalizción o imágenes concretas (que podemos sustituir por RA) un sistema de búsqueda rápido si será necesario (por ejemplo acceso a apps de google play para aplicaciones de segunda pantalla con smart tv y móvil android)

    slds eres grande,,,

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